Cómo se elabora
Confianza artesanal, paso a paso.
Mantenemos cada frasco cerca del huerto y lejos de atajos, honrando el camino de la fruta del árbol a la mesa. Cada paso se mide con cuidado, se remueve con paciencia y se sella a mano para preservar los sabores que creemos que nunca deben apresurarse. La cosecha se elige con intención, y la fruta se maneja con suavidad para que su aroma siga vivo y auténtico. Nuestro proceso en pequeños lotes prefiere la precisión serena a la velocidad, permitiendo que cada ingrediente muestre su carácter. Pesamos, lavamos, cortamos y cocemos a fuego lento con un ritmo constante, observando cómo se intensifican la textura y el color. El removido no se apura, el calor se vigila de cerca y los tiempos se guían por la experiencia. Cada frasco se llena con cuidado, se limpia, se etiqueta y se revisa una vez más antes de salir de nuestras manos. Mantenemos el trabajo cerca del huerto para que el recorrido sea honesto y lejos de atajos para que no se pierda nada esencial. Así protegemos el sabor, el oficio y la promesa dentro de cada tapa sellada.

El proceso
Del huerto al frasco.
Mantenemos los lotes pequeños para que cada frasco se mantenga brillante y brillante.
Frutas locales
Recogidas en la Selva Negra antes del amanecer.
Cocina hecha a mano
Teteras de cobre, fuego lento y manos pacientes.
Lotes pequeños
Tidas cortas para una textura exuberante y brillo.
Sin elementos artificiales
Solo fruta, azúcar y especias bien pensadas.