Cómo se elabora

Confianza artesanal, paso a paso.

Mantenemos cada frasco cerca del huerto y lejos de atajos, honrando el camino de la fruta del árbol a la mesa. Cada paso se mide con cuidado, se remueve con paciencia y se sella a mano para preservar los sabores que creemos que nunca deben apresurarse. La cosecha se elige con intención, y la fruta se maneja con suavidad para que su aroma siga vivo y auténtico. Nuestro proceso en pequeños lotes prefiere la precisión serena a la velocidad, permitiendo que cada ingrediente muestre su carácter. Pesamos, lavamos, cortamos y cocemos a fuego lento con un ritmo constante, observando cómo se intensifican la textura y el color. El removido no se apura, el calor se vigila de cerca y los tiempos se guían por la experiencia. Cada frasco se llena con cuidado, se limpia, se etiqueta y se revisa una vez más antes de salir de nuestras manos. Mantenemos el trabajo cerca del huerto para que el recorrido sea honesto y lejos de atajos para que no se pierda nada esencial. Así protegemos el sabor, el oficio y la promesa dentro de cada tapa sellada.

Un frasco de mermelada al lado de fruta fresca

El proceso

Del huerto al frasco.

Mantenemos los lotes pequeños para que cada frasco se mantenga brillante y brillante.

01

Frutas locales

Recogidas en la Selva Negra antes del amanecer.

02

Cocina hecha a mano

Teteras de cobre, fuego lento y manos pacientes.

03

Lotes pequeños

Tidas cortas para una textura exuberante y brillo.

04

Sin elementos artificiales

Solo fruta, azúcar y especias bien pensadas.